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Lección de pintura, consejos, trucos y artimañas de un pintor profesional

PINTAR CON CUATRO COLORES
Autor : Cyrille_Jubert,

Cuando me propusieron dar unos cursos sobre pintura en Palm Beach (Florida), en enero de 2005, empecé por la lección nº 1 sobre el estudio de blancos que acabáis de leer. Para refrescaros la memoria, se trataba de mezclar tres colores base para obtener un gris con múltiples matices para pintar los perros blancos.
En esta segunda lección os voy a enseñar cómo podéis pintar con sólo esos tres colores más uno y conseguir un retrato rico, vivo y colorido.
No importa el sujeto: un objeto, un paisaje o un personaje.

Mi paleta: azul cobalto, amarillo ocre, magenta e indigo .
- El indigo me permitirá obtener colores densos, cercanos al negro, mezclándolo con el ocre y el magenta
- El azul cobalto me dará todos los matices claros, incluyendo los blancos, mezclándolo también con el ocre y el magenta.

El papel para la acuarela
Utilizo papel Arches de 300g de grano satinado, que es totalmente liso, lo que me permite realizar dibujos a lápiz y más tarde a pincel de una delicadeza extrema. Para este ejercicio empleo un papel de 30x40cm. De forma excepcional pinto sobre un papel que no haya tendido de antemano.
El dibujo previo
"Una bella acuarela empieza por un bello dibujo". Había pintado el dibujo de antemano en París, para sólo tener que pintar con la acuarela ante mis alumnos. No obstante, retoqué los ojos antes de empezar a pintar
.

Aprender a ver
Lo primero que os voy a enseñar en la lección nº 2 es aprender a "ver", a saber encontrar los matices, los reflejos de color tanto en la sombra como en las zonas claras. Es imprescindible que sepáis mirar a vuestro sujeto con ojos de artista. Os será más fácil empezar observando una foto. Cuando estéis familiarizados con este ejercicio, veréis los colores de forma diferente y la vida con otra mirada.
O al menos eso espero

FOTO DE REFERENCIA

Aquí tenéis a foto de un drathar. Centrad la mirada en la oreja izquierda... ¿veis el reflejo azul en la zona superior? ¿Y el mechón en los violetas, que se vuelve púrpura y luego ocre a la luz?
Ahora mirad la parte superior del cráneo. ¿Distinguís los reflejos azules, violetas y púrpuras donde el pelaje refleja el cielo nocturno, mientras que las cejas reflejan los ocre, naranja y púrpura del sol poniente?

A la derecha tenéis la misma foto retocada con photoshop para exagerar los contrastes. Los trazos de color azul, amarillo o rojos son los reflejos dominantes en el pelaje del perro.
Ojito, que retoqué esta foto para marcaros los contrastes cuando volví, mucho después de pintar el cuadro.

Primera veladura

Los mismos principios valen tanto para la pintura al óleo como a la acuarela.

En la primera veladura, la primera capa de pintura, vais a obtener manchas muy visibles, amplias zonas con un mismo color dominante.
Como mi objetivo era hacer una demostración, he forzado un poco el trazo y exagerado los matices. Con cada veladura, estos toques de color intenso van a fundirse para no acabar siendo más que reflejos.

Os habréis dado cuenta de que, desde la primera pincelada, he pintado cada mechón en el sentido del pelo. De la primera a la última pincelada, independientemente del tamaño del pincel, siempre hay que peinar el pelo teniendo en cuenta que todos los trazos van a ser perfectamente perceptibles.
Lo que parece una mancha negra a la derecha en realidad es una mezcla de indigo, ocre y magenta.

Lograr los ojos
¿Qué hay peor que una mirada como ciega ?
Antes de seguir trabajando en el pelaje, voy a crear los ojos de perro. Si lográis la mirada, el cuadro también estará logrado.
Como voy a trabajar a la acuarela sin añadir aguada blanca, busco en primer lugar el foco de luz más vivo en la foto de referencia y ante todo intento preservarla.
Los reflejos de luz en el ojo están pintados con un azul cobalto muy diluido. Este toque es casi imperceptible pero necesario.
Para trabajar el iris pinto una capa muy fina de ocre y la dejo secar.
Pinto otra capa muy fina más descentrada, mezclando el ocre con una pizca de magenta.
Después de dejarlo secar, obtengo un marrón rojizo para la pupila mezclando magenta, ocre y una pizca de indigo.

No intento conseguir el tono ni la forma exacta inmediatamente.
El color es relativo. Su valor cambia con su entorno inmediato así como con el más lejano. Así que voy a dedicar cierto tiempo a pintar el borde de los párpados con una capa de indigo muy fina, creando la ilusión de un reflejo húmedo que no tiene por qué aparecer en la foto necesariamente, pero que le dará más vida.

Para terminar, con un toque denso de mis tres colores más fuertes, rozando el negro, voy a intentar representar el corazón de la pupila lindando con los reflejos de luz.
Como hicimos este ejercicio en el cursillo, no hicimos los escaneados hasta el final del día. Más tarde haré un taller especial sobre el ojo, con el número de escaneados necesario.

Aquí tenéis otros retoques posteriores sobre el mismo ojo.
Las rayas, de mezcla de ocre y magenta, dan relieve al color sin disminuir la luz que despide el fondo ocre. El iris se ha densificado de forma desigual.
Podréis observar que no he pintado el párpado inferior de un olo trazo de pincel horizontal sino a base de pequeñas pinceladas.
El párpado superior deja ver todas las capas de colores.

Pinceles para la acuarela
Utilizo pinceles   de pelo de ardilla de tamaños 1, 2 ó 3. A menudo uso varios al mismo tiempo: uno para mojar la zona que voy a pintar, otro para pintar y el tercero para recoger el exceso de agua o pintura, para los matices.
Para los detalles utilicé un pincel de acuarela 2/0 en pelo de marta.


Aquí podéis ver que he dado al pelaje su aspecto lanoso mediante un ligero "tremolo" con la punta del pincel.

En este detalle se observan mis cuatro pigmentos base, mezclados, por supuesto, pero sin privarlos de sus fuerzas e identidades individuales.

La nariz húmeda
Un perro sano tiene casi siempre la nariz húmeda. La nariz puede ser una forma de aportar luz, vida y brío a vuestro perro .
Aquí podéis ver las primeras capas. Sobre la capa superior pintada húmedo sobre húmedo, se puede ver que he aspirado los colores cobalto con la pinta del pincel, para darle más luz. En el lado derecho, el cobalto se mezcla con el magenta, "manchado" con una pizca de ocre.
En la parte vertical de la nariz, se ve la capa inferior ligera a la izquierda y el trabajo de textura a la izquierda.
Esta textura seguirá viéndose bajo las futuras capas que la recubran. ¡Aquí tenéis la prueba irrefutable !

Como podéis comprobar, a medida que iba definiendo el pelo alrededor de la nariz, me he atrevido a realzar los valores tanto en los reflejos de luz como en las sombras intensas de la nariz.
Como contraste, la luz de los ángulos resplandece.
Este primer plano nos permite observar el fino trabajo realizado en el bigote del perro. Podréis comprobar que con las pinceladas sucesivas me he atrevido con colores puros que se mezclan dando un efecto de superposición.

Colores complementarios
La sensación de mirada ciega que acabábamos de realizar cobra sentido en cuanto aparece el ojo. La cabeza busca el equilibrio en función al eje entre el ojo y la nariz.
Al pintar hay que armarse de paciencia para equilibrar los colores y las machas.
Un retrato próximo al fauvismo

He aquí el retrato tras esta breve excursión a Palm Beach

Esta claro que no habría podido avanzar tanto si sólo lo hubiera trabajado durante el taller porque todos los estudiantes me pedían ayuda y consejos sobre sus trabajos respectivos.

El fin de semana siguiente al taller trabajé sin descanso, del tirón hasta las 11 del domingo, porque tenía una cita con EL galerista de Nueva York, William Secord, especializado en retratos de perros.

Aparte de mi book , tenía que llevar una obra que cantara mis alabanzas... decidme que elegí bien...

¡No conseguí lo que quería! Pero es un primer contacto.
Este hombre es un excelente vendedor: sabe vender retratos por encargo, que tampoco son excepcionales, a tres veces el precio de los míos. Ahora bien, nadie pinta cuadros como mis puestas en escena del perro junto con la pasión de su amo.
Así pues, el contacto de William Secord me interesa en extremo.


Último vistazo

Observad el mismo retrato en blanco y negro

 

Interesante, ¿no?

Os recomiendo que vayáis a ver un retrato de springer, pintado en enero de 2006 desde la misma idea.

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