" Los Cómplices "
En la inauguración de la exposición de mis cuadros de perros en Zoute, Bélgica, cuando presentaba por primera vez mi cuadro "Fine-mouche", Catherine, una íntima amiga de Fabienne, me encargó un cuadro con su jack russell.
Esta relación está representada en la esquina superior derecha del cuadro, donde se puede ver un detalle del cuadro anterior colgado en la pared.
Alain, el marido de Catherina, dio su consentimiento para este encargo cuando su mujer se lo consultó, pero con la condición de que su propio perro, un labrador negro, también apareciera en el cuadro... y si fuera posible con la actitud típica de un labrador que sigue a un pato con la mirada: los ojos hacia arriba y las orejas levantadas.
Esto no lo conseguí... a no ser que fueran patos en vuelo rasante...
Alain, que era un apasionado de la caza en todas sus variantes, quería que incluyera en escena la montería francesa y la caza con armas de fuego juntas. Todo su material de caza a rececho aparece a la izquierda de la puerta de cristal. ¿Que no lo veis ? ..
No pasa nada. Será el tema del próximo cuadro que haga, si me confirma su segundo encargo. Cuantos más elementos se incluyan en el cuadro, menos legible es éste... y en éste ya había dos perros, un gato, una silla, un traje de caza... ya era suficiente. Incluso tuve que prescindir de las botas de equitación, que se confundían con el labrador.

 

A propósito de la legibilidad, para ver mi firma sólo tenéis que deslizar el ratón sobre la imagen (no os preocupéis, el gato no le hará nada),
Estoy muy satisfecho con esta paleta, los pinceles y con "Cyrille Jubert pinxit". Yo también era un desastre en latín. Todas las semanas tenía dos horas particulares de latín con el cura del pueblo. Un auténtico rollo, como decíamos entonces.
Pinxit = pintó.


La presencia del gato no era parte del plan en principio, pero se lleva tan bien con los perros que forman un verdadero trío. Tenía ganas de representar esta maravillosa complicidad doméstica. Si echáis un vistazo a los detalles, más abajo, veréis que, como los tres mosqueteros, los maquinadores son cuatro en realidad...
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" El labrador y el jack russell "

Todos los que ya hayáis intentado hacer una foto a vuestro labrador negro sabéis lo difícil que es. El pelo parece absorber la luz y sobre papel casi no se distingue dónde están los ojos. Pues imaginaos la foto de un labrador tomada a contra luz delante de una puerta de cristal que deja entrar la luz del sol a raudales en la habitación.

¿Creéis que este gran muñeco de peluche va a seguir al jack russell en sus ideas de bombero de joven tontorrón? Pasad el ratón por el hocico. Bien.
Y... ¡voilà!, el jack russell. En la foto sólo se veía su "agujero negro" en primer plano. Catherine hubiera querido que le diera la vuelta por completo y ponerle de frente, para que fuera más elegante. Es verdad que en el teatro nunca se debe dar la espalda al público, pero los perros hablan con todo su cuerpo y yo no sabía representar la misma escena desde otro ángulo que no fuera éste, así que solucioné el problema suprimiendo el objeto de discordia. ¡Anosectomía radical!
Esto me recuerda a un divertido encuentro que tuve hace algunos años en el salón "Création & Savoir-faire". El director de una gran fábrica de labores para mujeres estaba admirando mis primeros cuadros de perros y me propuso utilizar mi primer retrato, "Monsieur Macho" para hacer un patrón para bordar. "Lo único es que tendría que rehacer el cuadro quitando el sexo del animal. Comprenderá que no podemos pedir a una mujer que se pase horas bordando a petit-point las partes pudendas de un perro". Tenéis que admitir que es un buen argumento.

 

Si seguís descendiendo, en la siguiente sección, os muestro al gato en primer plano y además podréis descubrir al cuarto en discordia, al genio malo de la pandilla.
" El gato angora y el genio malo "

Era mi primer gato a la acuarela. La estructura ósea, el pelaje, los ojos... todo es tan diferente a los perros que no sabía por dónde empezar. Estaba tan de los nervios que hice un boceto del gato solo en un folio antes de introducirlo en el cuadro. El boceto estaba muy conseguido. Podría habéroslo enseñado aquí, pero si hubiera hecho hueco a un gato en este Museo del Perro, todos los perros habrían saltado de sus marcos para perseguirle. Imaginaos el jaleo.
¡La peor pesadilla del conservador de un museo!
Bueno, al final me las arreglé bastante bien. La luz de contra luz ya me dio bastante que hacer. Antes de acercar el ratón a sus bigotes, fijaos en el cobre del cuerno de caza y el terciopelo del chaleco. Me encanta representar diferentes materiales. No me preguntéis cuántas semanas estuve con esta obra... cuando algo gusta, no importa el tiempo.

El genio malo en la pata de la silla participa en la conversación como uno más. Casi se puede oír su voz cavernosa. Aprovechando este primer plano, fijaos en la madera. La magia de la acuarela mojada permite hacer los nudos más reales que la propia naturaleza, utilizando pigmentos que no se fundan en un color uniforme. Por el contrario, el ébano del respaldo tenía que ser de una densidad absoluta que apagara por completo la luz del papel. ¿Incluís ya este cuadro entre vuestros preferidos? Yo sí, sin dudarlo. Pero es normal, todos los artistas están enamorados de sus últimas obras.

" Su Majestad la Reina Fabiola y yo, cómplices "
Nadie es perfecto. Una de mis tías es la Princesa Elisabeth de Caraman-Chimay, y hay otras que tal bailan.
Al volver de la Bienal de Acuarela de Bélgica 2003, llamé a Chimay para preguntar a la tía Elisabeth si podía ir a visitarla. Después de comer, le pregunté que si, aprovechando su relación con la familia real, no podría presentar al artista y sus obras a sus majestades. "Sin problema", me respondió la princesa, "la Reina Fabiola va a venir la semana que viene para nuestro concierto de gala. Ven con tus cuadros y te organizaremos una presentación privada" .
Como dice la Biblia: "el que busca, halla, y al que llama, se le abrirá". Sólo tenía que pedirlo.
Y todo se organizó de forma muy sencilla. Colocamos mis cuadros en el salón de gala de Chimay y, antes de cenar, me presentaron a la Reina Fabiola, que me hizo el favor de quedar extasiada ante mis últimos cuadros. Tengo que decir que Su Majestad es una persona absolutamente encantadora y deliciosa. Esta foto no la hace justicia, porque no muestra ni la enésima parte de la alegría que se ve en sus ojos constantemente.
Por mi parte, sufrí como nunca. Sabía que tenía que dirigirme a la Reina en tercera persona. ¡Intentadlo vosotros! Si nunca habéis tenido que hacerlo, sabed que es totalmente imposible o por lo menos muy muy difícil. Cuando ya había empezado una frase con "Vuestra Majestad", lo que le seguía indefectiblemente era "usted"... y me enfadaba conmigo mismo. Lo cierto es que la Reina no se ofendía en absoluto y me echaba un cable detrás de otro cuando me pillaba los dedos....
Es decir, todo el rato.
Su Majestad siente pasión por los asnos, así que me recomendó pintar uno. Yo estaba terminando en aquel entonces un cuadro que representaba una casa que debía resituar en el siglo XIX, cuando en realidad no era más que una granja. En honor a aquel encuentro magnífico, pinté un asno en el prado delante de la casa.
Esta presentación ante la Reina Fabiola significó un tremendo empujón para mi carrera artística en Bélgica :
La revista "L'Eventail" una publicación muy elegante, me adoptó como pintor belga, dedicándome un artículo de cuatro páginas en noviembre de 2003.

Pero dejemos de lado la alta sociedad !

El siguiente cuadro que os voy a mostrar representa a un springer spaniel con el tema de la caza con armas de fuego

 

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