"Los zapatos nuevos"
Como trabajo exclusivamente por encargo, cuando voy a exponer tengo que pedir prestados los cuadros a mis clientes. Es una molestia tanto para ellos como para mí. Por eso de vez en cuando tengo que tomarme el tiempo de hacer un cuadro para mostrar mi savoir-faire y lo que me gusta hacer. Cuando Jean Louis Gueret me encargó hacer el retrato de su jack russell terrier Pile-ou-face, le propuse esta composición. Pero él sólo quería un cuadro sencillo de su perro de frente con un espejo detrás que reflejara la espalda.

El cliente siempre tiene la razón, así que pinté a su perro como él quería, pero una vez hube enviado el retrato, me di el gusto de pintar éste otro. La silla con mi nombre en el respaldo existe de verdad. Fue un regalo de cumpleaños para que pudiera estar sentado cómodamente durante mis exposiciones.
Si os fijáis en los detalles, no falta una sola fibra de la madera y no hay duda, es madera de teca.
¿Qué? ¿Cómo que no encontráis la firma? Quizá esté escondida en el decorado... ¡Por una vez no hace falta una lupa para verla !

Y no fue "Pilou" quien se comió esos "zapatos nuevos", sino Porte-Plume, mi joven labrador. Mi mujer, que colecciona zapatos, se puso furibunda !

En vez de bobinas de película de director de cine, bajo la silla dibujé álbumes de fotos. Después de hacer tantos reportajes, tengo toda una biblioteca a rebosar. Para organizarme escribo el nombre de mis clientes en el lomo. Con un ojo un poco fino se puede llegar a leer los nombres de los clientes a los que quise rendir homenaje en este cuadro. ¡Son la crème de la crème !
¡Pffff...! Los que empezáis a conocerme sabéis que no soy un esnob... pero tampoco voy a jactarme de haber esbozado al perro ratero de Madame Belpair de Loches, que sería una perfecta desconocida si Philippe Bouvard no la citara tres veces por semana cuando necesita un cabeza de turco .

Tengo una suerte formidable: si entre la multitud me parece que una persona tiene una elegancia innata, sé que esa persona se sentirá atraída por mis cuadros y acabará entrando en mi stand. Estos momentos de afinidad son una fuente de verdadera felicidad cuando expongo mis retratos en un salón abierto al gran público. No os imagináis lo feliz que podéis hacer a un pintor sólo con pararos a mirar uno de sus cuadros, por no hablar de si os gusta y lo decís, lo que nos da valor y tranquilidad al corazón para varios meses
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Echad un vistazo a"fine mouche" , l jack russell del pescador, cuya historia está relacionada con este cuadro ...

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